La tipología de las balsas será de materiales sueltos con compensación parcial de excavaciones y terraplenes. Los terraplenes son de forma trapezoidal con una anchura de coronación de 5 m y taludes de 3 m en horizontal por 1 m en vertical (3:1) para el talud interior, y de 2 m en horizontal por 1 m en vertical (2:1) para el talud exterior.
El interior de las balsas se impermeabilizará en su totalidad (fondo y taludes) con lámina de polietileno de alta densidad (PEAD) de 1,5 mm de espesor, colocada sobre un geotextil de polipropileno de densidad mayor de 260 g/m2.
Se proyecta la construcción de una línea de anclaje de la lámina a lo largo del perímetro de coronación de cada balsa mediante la excavación de una zanja rellena, en su parte inferior, de material seleccionado sobre el que se coloca una pieza de hormigón o bordillo que sirve de pretil de coronación.
La balsa irá provista en su fondo de una red de drenaje constituida por un dren perimetral y otro central que desembocan en un punto de la zona sureste de la balsa.
Todos los drenes se proyectan con tubería de PVC ranurada, de 160 mm de diámetro, alojada en una zanja rellena de material drenante envuelto en geotextil de densidad mayor de de 260 g/m2. La salida de estos drenes se realiza una arqueta para su observación.